
Sylvester Stallone, una de las figuras más emblemáticas del cine de acción, volvió a sorprender con una revelación que ha reavivado el interés por una de sus producciones más discutidas: Demolition Man. El actor reconoció recientemente que este título, estrenado en 1993, ha sido catalogado de manera injusta a lo largo de los años, pese a contener —según él— algunas de las secuencias más peligrosas y exigentes que ha filmado.
Stallone explicó que la cinta, ambientada en un futuro distópico, ha logrado mantenerse vigente por la forma en que anticipó debates contemporáneos sobre tecnología, control social y violencia. Para el intérprete de “Rocky”, gran parte de la crítica de su época no supo valorar el alcance de su propuesta, algo que con el tiempo se ha hecho evidente a medida que el público redescubre la película.
Entre los momentos que más orgullo le generan, Stallone destacó dos escenas que marcaron su experiencia en el rodaje: una en la que se enfrenta a una gigantesca maquinaria industrial y otra que recrea un proceso de congelación en una cápsula hermética. Ambas, confesó, requerían precisión extrema y representaron un desafío físico considerable.
El actor también lamentó que muchos de sus trabajos hayan sido juzgados únicamente por su desempeño en taquilla, ignorando el nivel de riesgo y creatividad involucrados en su producción. Para él, Demolition Man es un ejemplo claro de cómo una película puede sobrevivir al paso del tiempo y ganar una segunda vida gracias al reconocimiento tardío del público.
En un momento de reflexión sobre su trayectoria y su futuro cinematográfico, Stallone subrayó que esta obra merece ocupar un lugar más destacado en su carrera. “Hay películas que envejecen bien, incluso mejor de lo que uno espera. Esta es una de ellas”, afirmó, invitando a nuevas generaciones a revisitar el filme con ojos frescos.