
Shakira, con su inconfundible energía, dio un paso más allá en su evolución artística: de los escenarios al doblaje cinematográfico, y lo hizo acompañada de sus hijos, Sasha y Milán. En la alfombra roja de Zootopia 2, la cantante brilló no solo por su participación en la película, sino por compartir protagonismo con sus pequeños, en un gesto de estilo y complicidad familiar.
El vestido que eligió, morado, largo y sobrio pero con presencia, refleja un giro en su estilo habitual, mostrando sofisticación y elegancia. Al mismo tiempo, Sasha y Milán emergieron como compañeros de su madre en la moda: con esmoquin a juego, demostraron que la familia puede compartir protagonismo y buen gusto.

Más allá de la alfombra roja, este momento simboliza cómo una artista global puede redefinirse sin perder lo esencial. La coordinación de estilos transmite un mensaje de unidad, creatividad y complicidad familiar.
Con este paso, Shakira no solo promociona una película: proyecta una imagen de cohesión y sofisticación que despierta admiración, demostrando que la moda también puede ser una forma de expresar vínculos familiares.
