
En pleno lanzamiento de su nuevo álbum, Rosalía se vio envuelta en una polémica inesperada al declarar que su forma de cantar en múltiples idiomas era “lo opuesto” a la de Bad Bunny. Las palabras surgieron en una entrevista donde hablaba de su intención de conectar con audiencias más allá del español. Pero lo que parecía una reflexión artística detonó críticas virales que la artista no tardó en contrarrestar.
Con tono sereno en su cuenta de redes sociales, Rosalía expresó su sorpresa y tristeza por cómo se difundieron sus frases. “Tengo todo el cariño y respeto por Benito, es un gran colega al que admiro”, afirmó, reafirmando que su intención nunca fue menospreciarlo, sino explicar su propio proceso creativo. Según ella, su camino es diferente, pero el respeto mutuo permanece intacto.
El trasfondo de la controversia radica en expectaciones culturales: muchos señalaron que al comparar su enfoque con el de Bad Bunny, Rosalía pudo caer en la trampa de confrontar identidades latinas diferentes. La cantante española, consciente del impacto de sus palabras, admitió que quizá no previó la reacción: “Entiendo el argumento, pero creo que esto se está sacando de contexto y eso me entristece”, agregó.
Ahora, mientras su álbum se prepara para salir, Rosalía se encuentra en ese delicado momento de equilibrar creatividad, visibilidad global y sensibilidad cultural. Esta aclaración no solo busca calmar el ruido, sino reafirmar que en la música no todo es competencia: también es conversación, colaboración y aprendizajes compartidos.