
Paris Jackson no da marcha atrás. La hija de Michael Jackson ha presentado una nueva objeción en la Corte Superior de Los Ángeles, denunciando una supuesta mala administración por parte de los albaceas del patrimonio de su padre, John Branca y John McClain. Según su demanda, la situación financiera que debían gestionar está lejos de haber sido cuidada con diligencia.
El foco de sus críticas se centra en un retraso de cuatro años para recibir el informe de cuentas de 2021. Paris asegura que ella y sus hermanos —Prince y Bigi— recibieron esos documentos recién en septiembre de este año, a pesar de que debieron ser entregados mucho antes. Esta demora, según ella, está lejos de ser un descuido menor: constituye una falta de transparencia que le impide saber en qué se han invertido los fondos.

Más aún, acusa a los albaceas de mantener sin invertir una suma cercana a los 464 millones de dólares en efectivo que pertenecen al patrimonio. Según sus cálculos, esos fondos solo habrían generado un rendimiento mínimo —menos del 0,1 % en 2021—, cuando podrían haber producido hasta 41 millones si se hubieran gestionado adecuadamente. Para Paris, esa pasividad financiera representa una oportunidad perdida y un desvío de responsabilidad.
No solo cuestiona el bajo rendimiento, sino también las inversiones que los albaceas han hecho en proyectos de entretenimiento. En su demanda, critica que hayan apostado por iniciativas “altamente especulativas”, como la película biográfica sobre Michael Jackson, y que dichas decisiones no estarían siendo manejadas con la experiencia necesaria. Para ella, el patrimonio ha dejado de ser un legado familiar para convertirse en un vehículo que beneficia más a quienes lo administran que a quienes deberían ser sus beneficiarios.