
Lo que debía ser una noche de brillo, elegancia y celebración terminó convirtiéndose en una escena de angustia para el mundo entero. Gabrielle Henry, Miss Jamaica 2025, sufrió una aparatosa caída durante el desfile preliminar del Miss Universe en Bangkok, un accidente que la dejó inconsciente y obligó a suspender momentáneamente la actividad.
La concursante cayó a través de una abertura del escenario en pleno live, lo que generó pánico tanto entre los asistentes como entre quienes seguían la transmisión. De inmediato fue trasladada a un hospital cercano, donde los médicos confirmaron la gravedad: una hemorragia intracraneal, fracturas, laceraciones faciales y lesiones que exigieron su ingreso a cuidados intensivos.
Su familia, visiblemente afectada, viajó de inmediato a Tailandia, donde ha acompañado su evolución día a día. Aunque su estado continúa siendo delicado, la organización del certamen confirmó que Gabrielle será repatriada en los próximos días a Jamaica, con un equipo médico especializado que supervisará su traslado.

La noticia conmocionó a la comunidad internacional de los certámenes, provocando una ola de mensajes de apoyo y un llamado urgente a reforzar las medidas de seguridad en este tipo de espectáculos. La propia organización reconoció su responsabilidad y se comprometió a cubrir todos los gastos médicos, logísticos y familiares, así como su rehabilitación completa.
Hoy, Gabrielle ya no lucha por una corona: lucha por su recuperación. Y mientras el mundo sigue atento a su evolución, la pregunta permanece latente: ¿cómo un escenario preparado para celebrar la belleza terminó poniendo en riesgo la vida de una joven que solo quería brillar?