
La gira Radical Optimism de Dua Lipa sigue rompiendo expectativas, no solo por su producción o por los hits que interpreta, sino por una apuesta que pocos artistas del pop mundial realizan: versionar canciones locales en cada ciudad. Esta semana, con la suma de los covers de Soda Stereo y Miranda!, la cantante ya supera la marca de 50 canciones reinterpretadas en directo a lo largo de su recorrido.
¿Qué implica esto en la práctica? De entrada, un esfuerzo organizativo: imaginar, ensayar, adaptar cada canción para que encaje en su show y conecte con la audiencia local. En Argentina, se llevó a cabo un tributo doble: en una noche repasó “De Música Ligera” y en la siguiente “Tu Misterioso Alguien”, tema que emocionó al dúo Miranda! y viralizó momentáneamente en redes. Cada tema se convierte en texto, contexto, memoria viva de los fans locales.

Desde el backstage explican que la mecánica incluye: una lista de posibles covers sugeridas por el equipo local, ensayos específicos para la canción escogida, adaptación de banda y, en algunos casos, la aparición de invitados en el escenario. El impacto es notable: en ciudades como Buenos Aires, el público siente un reconocimiento directo, un “esto es para ustedes” que trasciende lo habitual.
Y más allá de la técnica, este movimiento habla de una tendencia mayor: la globalización de la música pop no se reduce a exportar, sino también a importar símbolos. Al versionar himnos locales, Dua Lipa inscribe su tour en cada cultura que visita. Eso convierte cada show no solo en un concierto, sino en un evento singular, hecho para ese público específico.
En resumen: la gira de Dua Lipa no solo se mueve por fechas, luces y sonido; se mueve por historia, territorio y diálogo. Y en un mundo donde todo suena igual, ella apuesta por sonar diferente.
