
Cuando Cazzu y Belinda finalmente se vieron cara a cara durante una gala en Ciudad de México, no solo fue un momento mediático. Para Cazzu, ese encuentro fue una declaración de madurez: dos artistas que han compartido una historia íntima a través de terceros y que ahora se reconocen como colegas, no rivales.
Cazzu explicó que su acercamiento fue relajado y honesto. Conversaron con naturalidad, sin guiones, lo que le permitió expresar su admiración por el legado musical de Belinda. Para ella, este primer paso es la semilla de una amistad basada en el respeto mutuo y la música.

En sus palabras, Cazzu lamentó que muchas veces los medios se centren en las relaciones sentimentales anteriores en lugar de en el talento y los logros artísticos que ambas comparten. Le duele que su reencuentro sea rodeado del morbo. “Hace falta ver todo lo que tenemos en común: música, producción, pasión”, afirmó.
Aunque aún no hay anuncio oficial de una colaboración, Cazzu no descarta esa posibilidad a futuro. Cree que para que algo sea auténtico y relevante debe surgir de un conocimiento profundo, no simplemente de la presión mediática. Si algo queda claro tras este encuentro, es que ambas pueden reinventar su narrativa: no solo como ex parejas de alguien, sino como artistas poderosas que pueden caminar juntas desde su propio terreno.
