
Enrique Iglesias y Anna Kournikova, una de las parejas más discretas y sólidas del mundo del espectáculo, están esperando a su cuarto hijo. La noticia, confirmada por fuentes cercanas a la familia y publicada por la revista ¡Hola!, ha generado una ola de reacciones entre seguidores y medios, que celebran este nuevo capítulo en la vida de los artistas.
La extenista rusa fue captada recientemente en Miami mientras acompañaba a sus hijos al colegio, luciendo ropa deportiva holgada y una incipiente pancita que no pasó desapercibida para los paparazzis. Aunque ni Enrique ni Anna han hecho declaraciones públicas, el entorno más cercano asegura que ambos están “muy ilusionados” y que el bebé podría nacer a finales de 2025.
La pareja, que inició su relación en 2001 tras conocerse en el rodaje del videoclip “Escape”, ya tiene tres hijos: los mellizos Lucy y Nicolás, de siete años, y Mary, de cinco. Fieles a su estilo, han mantenido cada embarazo en la más estricta privacidad, alejados del ruido mediático y enfocados en construir una vida familiar estable en su residencia de Indian Creek, una exclusiva isla en Miami.
A sus 50 años, Enrique Iglesias ha declarado en múltiples entrevistas que la paternidad le ha transformado profundamente. “Estoy en plan relax, en casa, con los niños, disfrutando de poder llevarlos al colegio, verlos crecer… Cada día que pasa crecen rapidísimo y quiero disfrutarlo”, confesó durante los 40 Music Awards Santander.
Por su parte, Anna Kournikova, de 44 años, ha mantenido un perfil bajo desde que se retiró del tenis profesional por una lesión de espalda. Su rol como madre ha sido central en su vida, y este nuevo embarazo reafirma su compromiso con la familia que ha formado junto al cantante español.
Aunque los rumores sobre una boda secreta entre ambos han circulado durante años —incluso Julio Iglesias Jr. confirmó en 2023 que sí están casados—, la pareja ha preferido mantener ese aspecto en la intimidad, como todo lo que rodea su relación.
Este cuarto hijo no solo consolida aún más su historia de amor, sino que también suma un nuevo integrante a la familia Iglesias-Preysler, convirtiéndose en el noveno nieto de Isabel Preysler. En un mundo donde la fama suele devorar la privacidad, Enrique y Anna siguen demostrando que es posible vivir el amor y la paternidad bajo sus propias reglas.