
El regreso de Meghan Markle a la actuación no es una sorpresa cualquiera: la actriz-duquesa vuelve al cine tras casi una década de ausencia. Su participación en la comedia Close Personal Friends es una aparición breve pero simbólica: interpreta una versión de sí misma en un filme que prometía diversión, glamour y un reparto de alto perfil.
El proyecto, actualmente en producción en Los Ángeles, reúne actores de la talla de Lily Collins, Brie Larson, Jack Quaid y Henry Golding, bajo la dirección de Jason Orley. La trama gira en torno a una pareja “normal” que topa con una pareja celebridad durante una escapada. El encuentro genera relaciones, enredos y escenas que combinan lo conocido con lo inesperado. Markle se une al conjunto como cameo, quizás de forma estratégica: su rol podría fungir como puente entre su pasado actoral, su etapa como figura pública y su futura presencia en los medios.

Aunque su función será breve, el impacto es significativo. Meghan dejó de actuar profesionalmente después de “Suits” en 2017, tras su compromiso con Prince Harry y su entrada en la vida de los Sussex. Ahora, con esta aparición, abre un capítulo distinto: explorar la industria del entretenimiento desde su propio nombre, con conciencia, producción detrás de cámaras y una marca personal bien definida. Su participación es un recordatorio de que la figura mediática de Meghan sigue evolucionando.
La pregunta ahora es: ¿será este cameo el inicio de una nueva fase cinematográfica o simplemente un “regalo” mediático para fans y curiosos? Mientras la comedia completa su rodaje y se prepara para su estreno en 2026, una cosa es clara: Meghan Markle está de vuelta frente a la cámara… y lo hace con estilo, estrategia y toda una audiencia lista para verla actuar otra vez.