
Sydney Sweeney volvió a ocupar los titulares tras decidir abordar de forma directa las conjeturas sobre supuestas cirugías estéticas. La actriz, de 28 años, participó en una prueba de detector de mentiras junto a Amanda Seyfried, dinámica que forma parte de la promoción de su próxima película The Housemaid. Durante la sesión, Sweeney respondió a preguntas relacionadas con su apariencia, un tema que ha sido ampliamente debatido en redes sociales.
Seyfried planteó una de las interrogantes más repetidas por los usuarios: si los senos de Sweeney eran naturales o resultado de alguna intervención. La protagonista de Euphoria respondió sin titubeos que jamás se ha sometido a procedimientos cosméticos, y el polígrafo confirmó que estaba diciendo la verdad. El momento se volvió rápidamente viral, dando pie a nuevas conversaciones sobre la presión pública que enfrentan las actrices respecto a su imagen.
Sweeney también comentó la ola de comparaciones que suelen circular en internet entre sus fotos de infancia y su apariencia actual. Explicó que factores como el maquillaje profesional, el crecimiento natural y la iluminación pueden alterar significativamente cómo luce una persona con el paso del tiempo. Añadió que, pese a las teorías que circulan online, la evolución de su imagen responde a cambios naturales y no a intervenciones clínicas.
En varias entrevistas Sweeney ha expresado su temor a las agujas, una fobia que, según ella, es una de las principales razones por las que nunca consideraría someterse a cirugías de este tipo. Este detalle ha contribuido a reforzar su postura ante las especulaciones que la rodean.
La conversación surgida a raíz del detector de mentiras coincide con los preparativos del estreno de The Housemaid, previsto para el 19 de diciembre de 2025. Con su franqueza, Sweeney parece buscar recuperar el control sobre la narrativa pública de su imagen, dejando claro que no permitirá que los rumores digitales definan quién es.