
La esfera del entretenimiento latino se sacudió cuando se confirmó que Cazzu incursionará en el cine con la película “Risa y la cabina del viento”. En ella interpreta a Sara, una madre soltera que atraviesa deudas económicas y un camino de redención, dentro de un relato que mezcla drama familiar con elementos sobrenaturales. El film fue presentado en su estreno mundial en el Festival de Cine de Mar del Plata y forma parte de la Competencia Argentina de largometrajes.
Aunque la cantante no tenía experiencia actoral previa, la producción la seleccionó precisamente por la autenticidad que percibieron en ella. “Juan buscaba a alguien que veía en mí”, declaró Cazzu en el festival, señalando que su personaje “vivía adentro de mí”. El director, por su parte, la elogió: la calificó como “una actriz en potencia, con poesía para el oficio”.

La película está ambientada en Ushuaia, donde la llamada “cabina del viento” —inspirada en un teléfono público real en Japón que permitía comunicarse con almas— se convierte en símbolo de encuentro, duelo y esperanza. El elenco cuenta también con figuras consagradas del cine argentino, lo que le da al proyecto una mezcla de star power, novedad y peso artístico.
Para Cazzu, este paso llega justo en un punto de su carrera donde ya ha sobresalido como cantante de trap, compositora y figura mediática. Esta transición al cine le permite ampliar su alcance, redefinir su imagen y conectar con nuevas audiencias. Y aunque ha dicho que por ahora su foco sigue siendo la música, este debut marca que su horizonte creativo se expande.
Así pues, “Risa y la cabina del viento” no sólo es el debut actoral de Cazzu: es un manifiesto de transformación artística. La cantante demuestra que no se queda en su zona de confort y que busca reinventarse. En un mundo donde la versatilidad se vuelve clave, su salto al cine podría ser el inicio de una nueva era para ella.