
Cuando Kim Kardashian aceptó debutar como protagonista de una serie dramática, parecía el siguiente paso lógico: de ícono del entretenimiento y empresaria a actriz principal de una producción de alto perfil. Su nuevo proyecto, All’s Fair, una serie legal creada por el prestigioso productor Ryan Murphy, prometía combinar glamour, poder femenino y casos de divorcio con trasfondo emocional. Pero el estreno no fue lo que muchos esperaban.
Desde su lanzamiento el pasado 4 de noviembre, la serie ha sido duramente recibida por la crítica. Con apenas tres episodios disponibles, el consenso fue demoledor: errores de guion, personajes planos, diálogos rígidos y una protagonista que, según varios analistas, no logra transmitir verdadera emoción. Algunas de las reseñas más severas utilizaron expresiones como “terrible sin remedio” o “posiblemente el peor drama televisivo jamás hecho”, calificativos que reflejan el nivel de decepción.

Kim interpreta a Allura Grant, abogada que abandona una firma dominada por hombres para fundar junto a otras mujeres su propio bufete de divorcios exclusivos para clientas femeninas. El contexto podría ser potente: mujeres al mando, narrativas de empoderamiento y relámpagos de estilo. Sin embargo, los críticos coinciden en que la ejecución se quedó muy lejos de la promesa. En varias reseñas se menciona que, incluso con un reparto estelar —incluyendo a actrices consagradas—, la serie carece de pulso, de profundidad y de verdadera tensión dramática.

Para Kim esta experiencia era una prueba de fuego: demostrar que puede trascender su fama de reality y negocios para convertirse en actriz seria. Pero lo que llegó fue un híbrido de sastrería de lujo, escenografías brillantes y poco alma. En sus escenas más críticas, se le acusa de permanecer rígida, sin modulaciones verdaderas, como si la cámara la mirara pero ella nunca respondiera.
A pesar de la movilización mediática, de anticipación en redes sociales y de la promesa de “drama potente”, el estreno de All’s Fair se convirtió en tema de memes, bromas y discusión sobre los límites del star-casting. Kim y Murphy apostaron fuerte… pero la apuesta no rindió como se esperaba. Y ahora queda preguntarse: ¿podrá la serie levantarse en los próximos episodios o este lanzamiento quedará marcado como un tropiezo notable en la carrera de la estrella?
